Terremoto en Venezuela: el número de fallecidos sigue subiendo y la ONU pide ayuda
Murió Francisco: la monja que se saltó el protocolo para darle el último adiós
Cuando llegó ante el féretro del Papa Francisco, sor Genevieve Jeanningros no dudó: se ubicó a un costado, lloró y rezó durante varios minutos, mientras cardenales y obispos se limitaban a dar un breve saludo y seguir de largo. La mujer, de 81 años, es sobrina de Léonie Duquet, una de las monjas francesas detenida desaparecida durante la última dictadura cÃvico militar. A lo largo de los años, la integrante de la orden de las Hermanitas de Jesús, consolidó una fuerte amistad con el Sumo PontÃfice, lo acercó a los feriantes y las transexuales de Roma.
Jeanningros llegó a la BasÃlica de San Pedro con una mochila sobre sus hombros y ninguno de los guardias suizos se animó a detenerla. Permaneció allà durante varios minutos. La 'enfant terrible' era el apodo que le habÃa puesto papa Francisco
Sor Geneviève vive desde hace cinco décadas en una casa rodante al lado de un parque de diversiones de Ostia, en las afueras de Roma, donde realiza desde hace 56 años un trabajo pastoral con personas de la comunidad circense y LGBTI+, que le presentó a Francisco y con quienes realizaban encuentros cada miércoles.
No siempre fueron amigos
El 25 de septiembre de 2005, luego de la identificación del cuerpo de Duquet -una de las monjas francesas señaladas por el genocida Alfredo Astiz, condenado a cadena perpetua-, su tÃa fue enterrada en el jardÃn de la Iglesia de la Santa Cruz, en Buenos Aires, junto a otras madres de Plaza de Mayo entre las cuales estaba Esther Balestrino de Careaga, que habÃa sido profesora de QuÃmica de Jorge Bergoglio -el nombre de pila del Papa-.
Nadie del episcopado asistió y sor Geneviéve se sintió herida y decidió comunicárselo al entonces arzobispo y cardenal primado de Buenos Aires. Le dejó una carta en el hotel para eclesiásticos donde solÃa quedarse cuando viajaba a Roma. Aunque no se lo esperaba, después de esa carta, en la que habÃa dejado su número de teléfono, recibió un llamado de Bergoglio, que reconoció su error y le pidió disculpas: “Hermana, hizo bien en decÃrmelo, asà se hace entre hermanos y hermanasâ€.
El gesto del Papa luego de la visita de La Libertad Avanza a genocidas
El 31 de julio de 2024, Francisco hizo una visita de carácter privado a Jeanningros. Fue luego de que se difundiera que un grupo de diputados nacionales del partido oficialista La Libertad Avanza (LLA) fuera a visitar a genocidas de la última dictadura cÃvico militar que se encuentran detenidos. “No tuvo absolutamente nada que ver con esoâ€, afirmó la monja ante la consulta de La Nación en ese momento, sin embargo, es casi imposible imaginar que no se trató de un gesto polÃtico por parte de Francisco.
La visita de los legisladores de LLA a genocidas también generó zozobra en Francia, por el papel que el genocida Alfredo Astiz en el secuestro, las torturas y la desaparición de las religiosas francesas Alice Domon y Duquet en diciembre de 1977.















Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario