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“El rebote recupera sólo una parte de lo perdido y mantiene el serrucho descendente”. Así describió Diego Coatz, director de I+D, la evolución de la industria manufacturera. En agosto de 2026, la actividad avanzó 1,9% frente a julio, pero retrocedió 3,2% interanual, informó el INDEC.

La mejora mensual llegó después de la caída de 5% registrada en julio, pero no revirtió el balance de los primeros ocho meses: entre enero y agosto de 2026, la industria acumuló una baja de 2,7% frente al mismo período de 2025. La serie tendencia-ciclo del índice también disminuyó 0,6% en agosto respecto del mes anterior, mientras que la medición desestacionalizada registró una suba.

Coatz amplió su evaluación sobre la capacidad ociosa: “El rebote recupera sólo una parte de lo perdido y mantiene el serrucho descendente. La actividad acumula una caída del 2,7% en el año. Sostener capacidad ociosa consume capital y compromete empresas y empleos: una fábrica puede aguantar meses cubriendo costos, pero no puede vivir indefinidamente así”.

El ministro Luis Caputo destacó la mejora mensual de la industria manufacturera y la construcción en una publicación: “La industria y la construcción crecieron en agosto”. También precisó que “6 de las 9 categorías en las que se desagrega el IPI registraron crecimiento en la comparación intermensual”. Sobre el balance anual, agregó: “Este período incluye el mes de julio, donde se dio una combinación de shocks transitorios con un impacto generalizado sobre el nivel de actividad”.

¿Cómo avanzó la industria argentina?

En el desglose del INDEC, once de las dieciséis divisiones manufactureras tuvieron caídas interanuales en agosto. Maquinaria y equipo bajó 24,0%; otros equipos, aparatos e instrumentos, 20,6%; prendas de vestir, cuero y calzado, 14,7%; productos de tabaco, 14,3%; productos textiles, 9,4%; vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes, 8,8%; productos de metal, 9,6%; productos de caucho y plástico, 7,0%; productos minerales no metálicos, 6,8%; muebles y colchones y otras industrias manufactureras, 5,1%; y alimentos y bebidas, 0,2%. Las cinco divisiones restantes registraron alzas: otro equipo de transporte (12,1%), refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (4,7%), sustancias y productos químicos (4,0%), industrias metálicas básicas (3,3%) y madera, papel, edición e impresión (2,3%).

En la comparación por agrupaciones de la industria manufacturera, la categoría que reúne refinación del petróleo, químicos, caucho y plástico avanzó 3,6% mensual, 2,2% interanual y 4,0% en el acumulado. Alimentos, bebidas y tabaco subió 1,7% frente a julio, cayó 0,4% interanual y quedó sin cambios en el acumulado; madera, papel, edición e impresión retrocedió 1,5% mensual, pero creció 2,3% interanual y 4,1% en el año.

Otros equipos, aparatos e instrumentos rebotó 9,8% en el mes, aunque acumuló bajas de 20,6% interanual y 19,3% en el año; el bloque de productos de metal, maquinaria y equipo cayó 0,8%, 18,1% y 13,7%, respectivamente. Textiles, prendas de vestir, cuero y calzado cedió 0,3% mensual y acumuló un descenso de 16,3%; automotores y otros equipos de transporte subieron 2,4% frente a julio, pero retrocedieron 6,6% interanual. Muebles y otras industrias manufactureras crecieron 4,3% en el mes y cayeron 5,1% interanual.

Coatz proyectó que durante 2026 podrían desaparecer unas 3.000 empresas industriales y vinculó ese pronóstico con la evolución de los costos: “Proyectamos que este año desaparecerán unas 3.000 empresas industriales. El efecto sándwich se convirtió en torniquete: entre enero y agosto, los precios industriales subieron 8,3% en dólares, frente al 21% de los servicios y al 41% de la electricidad. Los costos avanzan y los márgenes se achican. No hay destrucción creativa, sino extinción regresiva que arrastra empleo e inversión”.

Autor: admin