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«La idea es que le llegue, que vea la foto y que en algún momento me lo firme», expresó José Luis García sobre su deseo de conseguir la firma de Lionel Messi. En 2004, Messi debutó con la Selección Argentina Sub 20 y García le dio la asistencia en el gol que marcó ante Paraguay.

El debut fue en la cancha de Argentinos Juniors, durante un amistoso ante Paraguay que terminó 8-0. Lionel Messi tenía 17 años y llegaba desde el Barcelona; esa noche convirtió un gol con la asistencia de García. El plantel se preparaba para el Sudamericano y el Mundial de la categoría, y ya sabía que se sumaría un juvenil del Barcelona. Más de dos décadas después, García lleva tatuado ese recuerdo y busca que Messi vea la foto para firmarla.

García recordó que el plantel supo que Messi llegaría mientras se preparaba para el Sudamericano y el Mundial: «Estábamos en el proceso de preparación y de ese partido puntual se comentaba que iba a venir un chico del Barcelona. Él era muy chico, más chico que nosotros, dos años de ventaja. Messi tenía 17». Al recordar los entrenamientos previos, agregó: «Cuando empezamos a entrenar, él sacaba mucha diferencia. Era distinto, era mejor que los que ya jugaban en Primera División».

El amistoso ante Paraguay fue el primero de dos partidos que se jugaron en pocos días. El segundo fue contra Uruguay, en Colonia, tres días después, y García participó de ambos. «Orgullo y alegría de haber compartido tanto ese partido como el de tres días después ante Uruguay», dijo al recordar aquella serie.

La posibilidad de quedar afuera del Sudamericano también quedó en el recuerdo de García. «La verdad que me veía afuera (del Sudamericano). Fueron esos dos partidos y Leo no vino nunca más hasta enero que era el Sudamericano», contó. La frase reúne su temor por el lugar en el plantel con la ausencia de Messi hasta enero, cuando se disputaba el torneo.

El reencuentro en Rosario

Aproximadamente un año después de los amistosos, García volvió a ver a Lionel Messi en una tienda de ropa en Rosario. Según su recuerdo, Messi se acercó y lo reconoció: «Él se fue acercando, se acordaba». García señaló que ese fue el último encuentro en persona.

Más de dos décadas después del debut, el tatuaje conserva para García el significado de aquella experiencia junto a Messi. «La idea es que le llegue, que vea la foto y que en algún momento me lo firme. Es un homenaje de lo que representa Leo para mí y para todos los argentinos», explicó. También expresó la admiración que conserva: «Es difícil describir lo que siento por él y la admiración que le tengo. Solo queda agradecerle por todos estos años y las alegrías. Me queda el orgullo de que pude compartir una cancha con él, con el más grande. Me queda para toda la vida». La firma de Lionel Messi sigue siendo el deseo pendiente de García.


 

Autor: admin